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Mirandola. Tarta de limón.

 

 

Subir la receta de esta tarta me resulta un poco vergonzoso porque aprendí a hacerla en mi niñez y  la obtuve de  entre las recetas que se publicaban en los botes de leche condensada La Lechera.

Por aquel entonces no me gustaba nada el merengue así que la elaboraba sin cubrirla y me sobraban las claras. Un día probé a añadirlas  a la preparación de la crema de limón y desde entonces la he hecho así.

El otro cambio que le hice fue la base. Lo de las galletas maría machacadas y mezcladas con mantequilla no me gustaba ni una pizca. Lo probé una vez y lo descarté para siempre. Quizás si hubiera tenido más a mano galletas de tipo “digestive” o “granola” la cosa habría sido diferente; Pero era pequeña, no era yo quien iba a comprar todavía.

Muchos años después, en las clases de pastelería de la Escuela de Hostelería, aprendí a preparar merengue italiano y entonces ya sí empecé a usarlo para cubrir esta tartita sencilla y resultona.

Seguro que no es necesario que os diga que si sustituis el zumo de limón por uno de naranja, o de piña, incluso lima, piña y leche de coco, la cosa funciona maravillosamente ¿A que no?

Ingredientes

Para el relleno.

  • 3 huevos.
  • 150 ml de zumo de limón fresco.
  • 397 g de leche condensada (1 bote pequeño).

Para la pasta brisa.

  • 110 g de harina.
  • 60 g de mantequilla
  • 40 g de azúcar
  • 25 ml de claras

Para el merengue italiano clásico.

  • 125 ml de claras.
  • 300 g de azúcar.
  • 100 ml de agua.
  • 50 g de glucosa.

Preparación

En el vaso del minipimmer o en un recipiente alto y estrecho trituramos juntos la leche condensada, el zumo de limón y los tres huevos. Es mejor no echar todo el zumo de golpe, de esa manera podremos corregir el grado de acidez de la preparación, puesto que algunos limones son muy ácidos y otros mucho menos.  Si en vuestra opinión el resultado final tiene poco sabor se le puede añadir hasta 50 ml de zumo de limón. Cuando esté bien mezclado lo reservamos.

Preparamos la pasta brisa formando un volcán de harina sobre una superficie de trabajo; En el centro del volcán echaremos la mezcla batida de la mantequilla pomada, las claras y el azúcar. Luego trabajaremos bien con las manos amasando muy ligeramente con el fin de que la masa no coja nervio. Una vez que hayamos obtenido una masa homogénea la envolveremos en un paño limpio y la dejaremos reposar en frío una media horita por lo menos.

Cuando la masa haya reposado la sacaremos de la nevera, la estiraremos —con la ayuda de un rodillo, sobre una superficie muy ligeramente enharinada— hasta que alcance un grosor de 2mm como máximo y forraremos con ella un molde bajo y desmontable de 24 cm de diámetro aproximadamente. Ahora colocaremos sobre la masa que tenemos en el molde un círculo de papel de horno que tape toda la masa y sobre él echaremos pesos. Pueden ser pesos especiales de pastelería como los de la foto o garbanzos, alubias… A esta operación se la llama “Cocer en blanco” y aunque a muchas personas les parezca que no sirve de nada ¡Si sirve! Cociendo en blanco las parte de galleta de las tartas obtendremos una corteza crujiente y seca. Si no lo hacemos la corteza nos quedará húmeda o incluso remojada y la sensación será de que está cruda.

Metemos en el horno a 180ºC y cocinamos unos 15 minutos o hasta que la masa esté ligeramente tostada en los bordes (que es todo lo que vemos, ya que el resto está cubierto por el papel y los pesos).

Sacamos del horno, dejamos templar, quitamos el papel con los pesos y vertemos la crema de limón que tenemos reservada, dentro del molde. Volvemos a llevar al horno y dejamos cocinar unos 20 minutos o hasta que se cuaje.

Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Ahora preparamos el merengue italiano.

En un cazo pequeño al fuego echamos azúcar, glucosa y agua y cocinamos a fuego medio sin remover ni mezclar. Al mismo tiempo ponemos a montar las claras a punto de nieve en una batidora de varillas

Cuando el jarabe haya llegado a los 120ºC lo echamos sobre las claras montadas sin dejar de batirlas.  Hay que seguir batiendo hasta que la mezcla se enfríe, unos 10 minutos o así, y luego ya lo podemos poner sobre la tarta fría.

Podemos usar una cuchara y ponerlo en plan rústico, o llenar una manga pastelera y hacer una rejilla, o hacer picos o lo que nos guste más.

Ahora sólo queda tostar el merengue. Yo uso un soplete de gas pero podéis usar también una pistola de aire caliente o el gratinador del horno.

Y a disfrutar.

Mirandola. Tarta de limón 1

 

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